viernes, 29 de marzo de 2013

JON RUSSELL My Days Are Heavy




Estas nuevas canciones que Jon Russell de The Head and the Heart   canta  en un formato casero y acústico invitan  en su formato a lo íntimo  , estimulan la ensoñación  , codifican  extrañamente  parte de lo que soy   y me aleja de  lo que parece  no ser posible mantenerse al margen  , y es esa  malsana fascinación  generalizada por  justificar el mal gusto  , comprender lo odioso  ; soporto malamente  esa curiosidad  extendida  como una letal plaga  ; no , no quiero indagar  en lo malo , lo pernicioso  , contemplar  continuamente lo infrahumano ,  tomo con mi mano hoy debilitada  esta arma inofensiva de Russell  que  abraza el buen  gusto.

No debería ser aceptado lo abominable  , ni la mala fé  , radicalmente no las acepto  y entiendo que deberían ser una excepción  ; pero no lo son ,  hay una creciente curiosidad   por asomarse a lo repugnante y a lo mezquino  ; tan sólo el hecho de  cometer  acciones  abominables o despreciables debería anular  cualquier curiosidad  posible por quienes las cometen , no quiero ver la cara de quién apaleó al indigente en falso entretenimiento , la  cínica e infrahumana sonrisa del niño asesino en el juicio  ; sin embargo ,  comprobamos  continuamente  como se suscita  y  casi aplaude lo horrendo  y el mal gusto  ; la voz de Russell en esta mañana gris  y templada  es una caricia  que recibo  aliviado.

Me temo que esa curiosidad   en visualizar  lo asqueroso que tanto desprecio  no es algo casual , deliberado  ,  procurado  , ni siquiera una degeneración natural  ; más bien  parece un programa  delineado para la formación de conciencias  , o para  su anulación ; anulación del buen gusto entre otras cosas  ;  me agarro a las nuevas  canciones de Jon Russell como a un clavo ardiendo , son un alivio  en si mismas.


miércoles, 27 de marzo de 2013

lunes, 25 de marzo de 2013

THE FELT Poem of the River





En la brevedad  de Poem of the River  descansa  una ventana al vacío de mi juventud  que  hizo hervir los circuitos de la observación   y una manera   de constatar   que una forma de LO REAL ES LO IMAGINARIO    ; lo escucho  hoy , si alguna vez lo he dejado de hacer , con afilada percepción  desde  el mismo  promontorio  pero en  la otra orilla muy a mi pesar   y sus  canciones vuelven a  ordenar  mis distancias  como lo hicieron ;   pero mi corazón hoy reparte sus acentos  de forma distinta  pues inevitablemente  extrapolo  su esencia  al ámbito de mi actualidad  , preñada de aceleraciones  y sin apenas persistencia.

The Felt son la  reconfortante  y húmeda bruma de este río que  resiste ajeno  al paso del tiempo  , el río siempre está ;  la grave  voz de Lawrence Hayward  es  la voz del  olvido la ausencia  , y el  reencuentro ( su dicción y sus palabras  respiran  como las de un sensible y joven Lou Reed ) , el remolino  de la insolencia de su caudal   en un momento , finales de los 80 , de desorientación , falacia e impostación  ; Poem of the River es  el islote que surge caprichosamente  de las aguas subterráneas  del omnipresente  Hammond  de Martin Duffy ( el sonido de la banda quedará marcado por su incorporación , Al Kooper in my mind  )  , que subraya  las melodías de  desencanto , derrota  y renovación  constante  , es el artilugio que sublima  las emociones  que  caen en cascada desde sus surcos  , ese mismo capaz de traducir  un trocito de lo ignoto  , el misterio inoportuno que en algún momento nos acecha ; el río siempre está.

Poem of the River  , elegido  como tantos otros discos  guiado  únicamente  por la intuición  , resultó ser  , como  Go-Betweens  o Triffids , un excitante anacronismo en el momento oportuno  , una tabla de salvación ( tiempos de euforia sin control )  , con  su casi etérea  atmósfera   como surgida de una necesidad  de agarrarse a algo ;  aun hoy  se atisba en el  un virulento  romanticismo en los arrabales de la felicidad  muy  alejado del tópico que le vió nacer  pues  la densidad que inunda sus aguas  tiene VIDA INTRÍNSECA   a pesar de sus  veintiséis minutos  tres segundos .

Me adapto a los tiempos  como puedo  , y hoy lo escucho desde otra orilla  , pero este Poem of the River  sigue estimulando lo inteligente  y su sonido  , lejos de evaporarse , sigue reflejando en sus aguas  lo que soy  de la misma manera en que lo hizo  ; sólo que  soy radicalmente distinto  al que fui  y ya llevo mis probabilidades en el interior de las  venas  ; Poem of the River  interviene  con su oxigenante belleza melancólica en el tiempo sobrante ….  y en el menguante ; el tiempo es homogéneo y no se altera ,  pero el  río siempre está.

miércoles, 20 de marzo de 2013

LEAVE HOME , DULCE FUERZA CENTRÍFUGA




Ese primer latido en el cochambroso garaje del  barrio neoyorquino de Queens  fue el detonante  , aquella fuerza centrífuga nacida por generación espontánea  se liberó  de forma visceral  , cruda  , instintiva  : un nuevo cíclo  se abría  de forma irreversible    ,  inmediato ,infeccioso ,  genuino ,  divinamente  vulgar como la propia juventud  que lo sustentamos ; llegaron en un momento crucial , apático y desnaturalizado ,  de forma nada premeditada  , es como realmente   surgen los  cambios importantes en toda actividad artística   y en cualquier fenomenología    musical , por generación espontánea   ; y dieron en el clavo ; rápidos , excitantes  , música en su estado más embrionario , primario y puro  ; pero no tan monolíticos  como siempre se les ha señalado  pues en su  espídico ritmo unidimensional  hay afluentes  del pop más melódico , contagioso y  adictivo ; Leave Home ,mi primero de los Ramones ,   así lo recoge de forma contundente con efecto inmediato  , como recoge el pulso y el eco de la calle que los acogió  , su calle , mi calle , tu calle .


Leave Home   fue aleccionador  desde  el  primer momento en  que  dejé nerviosamente la aguja sobre el  negro vinilo , allí había emergencia , vitalidad – confundida con la mía - , expresividad  latente , contundencia  , virulencia  febril y diversión  , esa que  me impulsó a empezar a abandonar  aquellos estériles virtuosismos  tan desproporcionados  a los que fui tan aficionado  ; por eso aun hoy me asombra  su capacidad de reducir  a la mínima expresión  tanta  emergencia ;  esa aceleración juvenil  capaz de comprimir – vivir  deprisa – todo tu potencial   en dos minutos , que es justo de lo que no estoy siendo capaz de hacer :  reducir  las sensaciones abrigadas  en un texto que no dure en leerlo más de lo que dura una canción de los Ramones ; mal asunto el mío. Leave Home.


domingo, 17 de marzo de 2013

UN OASIS EN VEEDON FLEECE




Estoy Veedon Fleece , una forma de arder  , de deshojarse , de dejarse llevar en su ensimismada tristeza ; no estamos para abstracciones  , de acuerdo , pero en cuanto les retiro  la mirada  se disuelven en el aire  , y a fin de cuentas  escribir un poco me disciplina  y relaja un tanto ; y quiero  volver a disfrutar  del paisaje de estas canciones  ,  pradera y  horizonte  que  traigo al mío , el paisaje de Veedon Fleece son todos los paisajes  ; sus canciones  se desdoblan  en diferentes direcciones ,  aunque todas acuden  al tronco de esta noche  , cimiento mate  ante el recuerdo de mi abuelo  ; tengo la   mente a la intemperie  y  no puedo dejar de asociarlo , es como si aquella mano  encallecida y fuerte tomase la mía  para tender un puente  al origen , el pasado está aquí mismo ;  él fue  pastor  y  sabía  interpretar  la naturaleza , sus señales , sus signos ,   el porqué  y cuando de sus elementos , estaba armonizado naturalmente  en ella , inducida sabiduría  y extrema sencillez   ;  hoy no conseguimos  ver , quizá no queramos , estamos ateridos , sordos , ciegos , dispersos.


Historias  en la mecedora ,  adelante atrás , atrás adelante , el mismo vaivén  con el que respiro  Veedon Fleece   , traslado el paisaje – cambio de tonalidades -  pues el  olor del tomillo  revive hoy con la lluvia , el cerro por la planicie , la  húmeda pradera  por el hostil desierto en el  que el abuelo  encendía la improvisada hoguera con la que arropar la soledad  ; la  voz de Van  ( que se respira ) es capaz  de traerme su imagen  y la flauta de de Jim Rothermel   organizar  las mayúsculas del  humo de ese sarmiento  en campo abierto ; es tristeza  contenida  y reparadora   , sencilla y profunda  , Van es  maestro  en llegar  a nuestras profundidades abismales  ; Veedon Fleece es una creación imaginaria inspirada por la ruptura  pero también por el entusiasmo , impulso de vivir  , querer aumentar  los propios latidos , aspiración a la altitud vital  , misteriosa palpitación  la que  recibo en esta noche de duermevela , estoy  cansado , tanto que me impide  dormir  ;  esto me lleva a la curiosidad  y a la abstracción radical  , la misma  que hace que  no consiga  entender  las geografías , los paisajes , las canciones  sin  el  condimento humano que les da sentido  , sujeción , fijeza .

Veedon Fleece , un  oasis .